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¡Burrito! |
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La protección de Dios y de su Angel Custodio se hace patente cada vez más. Un día se le acerca un hombre con mala cara y le amenaza diciendo: -Te voy a dar Pero inesperadamente otro hombre le sujeta y consigue que se vaya. El que le ha defendido se acerca al sacerdote y le dice al oído: -¡Burrito! ¡Burrito! |
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Es el nombre que se da a sí mismo cuando habla con el Señor. Se siente como un borrico porque este animal le recuerda la importancia de trabajar mucho y muy bien sin quejarse. "¿Quién habrá sido ese desconocido que me ha salvado? Ha sido mi angel Custodio"- concluye, |